Manifestaciones del malestar emocional
El analista trabaja con personas únicas, con su historía, sus deseos, inquietudes y temores más profundos. No con patologías generalistas, que tienen cómo objetivo el entendimiento cientifico entre profesionales de la salud mental dejando de lado lo particular y propio de cada sujeto.
"Cualquier preocupación justifica pedir una consulta con el especialista, no es cuestión de grados de gravedad, sino de sensibilidad y percepción."
Niños
Una psicoterápia psicoanalítica de niños puede contribuir en:
- Aquellos niños que presentan dificultades en la adquisición y utilización del lenguaje (mutismo, tartamudeo, dislexia).
- Niños que de manera ocasional o permanente no controlan sus esfínteres (enuresis- encopresis).
- Niños que tienen dificultades de aprendizaje (capacidades cognitivas altas o por debajo de lo esperado según su edad).
- Niños con dificultades de comportamiento que afecta su integración social y familiar (niños desafiantes, agresivos, tímidos).
- Niños que presentan un desorden emocional que afecta su desarrollo (fobias, rituales obsesivos, miedos irracionales, síntomas de depresión infantil).
- Niños con desorden de atención y/o hiperactividad.
- Niños que atraviesan situaciones de cambio que requieren una comprensión y reorganización de las emociones (divorcio de los padres, pérdida de algún progenitor, nacimiento o adopción de un hermano, cambios de residencia y escolarización).
- Niños que han sufrido directa o indirectamente situaciones de maltrato (violencia de género, abusos sexuales, bullying).
- Niños que sufren de enfermedades organicas que interfieren sus actividades sociales y escolares (enfermedades terminales, intervenciones quirúrgicas).
- Niños que padecen de inhibiciones (escolares, sociales) que obstaculizan su desarrollo.
Adultos y Adolescentes
Una psicoterápia psicoanalítica puede ser de gran ayuda a:
- Quienes sufren, padecen un estado crónico de ansiedad, tristeza, desmotivación.
- Quienes luchan contra obsesiones, temores irracionales.
- Quienes padecen de inhibiciones (sexuales, académicas- escolares - profesionales, sociales) que no les permiten desarrollarse con plenitud.
- Quienes sufren a causa de timidez, inseguridad, estrés.
- Quienes presentan conductas adictivas (fármacos, alcohol, trabajo).
- Quienes padecen alguna de las enfermedades llamadas psicosomáticas (neurodermatitis, úlcera péptica, colon irritable, hipertensión arterial, etc.).
- Quienes presentan un trastorno de la alimentación (bulimia, anorexia).
- Quienes presentan dificultades del sueño (pesadillas, insomnio).
- Aquellas personas que no logran sentirse satisfechas por sus logros, o fracasan repetidamente en su proyecto de vida, o se ven atrapadas una y otra vez en relaciones destructivas.
- Quienes se han visto obligados a replantear su visión del mundo y de si mismas a raíz de una crisis vital (divorcio, nacimiento de un hijo, cambio de profesión, muerte de un ser querido, enfermedad terminal, adopción de un hijo).
- Adolescentes que elaboran proyectos de vida ocupacional y vocacional.
- Quienes desean un enriquecimiento intelectual y vivencial del ser humano a partir del conocimiento de más cosas sobre sí mismo.